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Secretos de mi pueblo
Me pierdo en sus verdes entre árboles y pájaros por las calles de empedrado en un calmo paseo a pie, hasta encontrar a ese perro bohemio que custodia la puerta del café.
Recorro las veredas de la infancia con ciertos temores superados; quisiera saber en las caminatas finales cuáles serán mis sueños, los temores que aún me perseguirán o qué fantasmas hallaré muertos.
Estará siempre en las Tierras de Adrogué la familia biológica y de afectos, todo lo que primero vivió aquel niño que en un poema empezó a proteger a los recuerdos de la desmemoriada vejez y sus aliadas penas.
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